23.08.2022

¿Cómo puede un balance estratégico ayudar a su empresa a tomar nuevas decisiones?

El balance estratégico de una empresa, que es uno de los métodos de análisis de los factores de éxito de una empresa, revela tanto sus puntos débiles como sus puntos fuertes. Este método tiene en cuenta factores como, entre otros, las finanzas, el marketing o la producción. Por supuesto, puede haber hasta varios cientos de factores en este análisis. La esencia principal de un balance estratégico es el análisis sistemático y repetido de una empresa.

¿Qué es un balance estratégico?

El examen de la posición estratégica de una empresa implica, entre otras cosas, determinar su potencial interno o sus posibilidades de desarrollo a largo plazo. Un análisis exhaustivo de la situación de la empresa requiere, una investigación engorrosa y que requiere mucho tiempo. Combinar análisis financieros, organizativos y de marketing es difícil, por lo que este método es muy exigente de llevar a cabo. El análisis lo realizan especialistas que forman parte de la empresa estudiada o consultores de otras organizaciones. Registran los resultados en forma de puntos en una hoja especial. Estos puntos muestran el potencial estratégico de la empresa.

El inconveniente de este método es que exige mucho tiempo y dinero. Además, muy a menudo es necesario contratar a personas especializadas en este método. Estos balances suelen elaborarse en momentos de crisis. Este método es muy utilizado por las empresas de consultoría, aunque no se excluyen otros métodos.

Balance estratégico y decisiones empresariales

Dado que el balance estratégico de una empresa tiene como principal objetivo analizar todos los recursos y el potencial de la empresa, no cabe duda de que sobre esta base se pueden tomar mejores decisiones. La capacidad de los consultores independientes para evaluar objetivamente el rendimiento de una empresa y las competencias de su plantilla nos permite comprender mejor en qué aspectos debe mejorar nuestra empresa. En el caso de un análisis de las competencias de los empleados, en primer lugar se tienen en cuenta las cualificaciones, la experiencia y el rendimiento del empleado examinado.

Los empleados de las empresas no sólo deben ser evaluados en función de sus competencias sectoriales. Hoy en día, la capacidad para resolver problemas o la capacidad para tomar decisiones se valoran cada vez más entre los empleados. El balance estratégico de una empresa, al centrarse en estos aspectos, promueve decididamente a los empleados que no temen tomar decisiones.

Por supuesto, las empresas tienen factores de éxito diversificados, pero cada una debe tomar las mejores decisiones posibles para ser competitiva y rentable a largo plazo. Un balance estratégico bien realizado lo hace posible, analiza estos factores y ayuda en la planificación y la toma de decisiones, teniendo en cuenta los factores más importantes para la empresa.

Etapas del análisis de un balance estratégico

La metodología y las etapas del análisis estratégico del balance no son siempre las mismas. Por ejemplo, M. Lisinski propone una división que consta de 3 etapas. La primera etapa es la selección de un conjunto específico de recursos estratégicos. La segunda etapa se centra en la evaluación de las actividades de las funciones de la empresa. La tercera etapa, por su parte, se ocupa de la identificación de los puntos fuertes y débiles de la organización.

El primer paso para proceder al análisis estratégico del balance es muy importante en el contexto de la realización del estudio. La selección adecuada de los recursos o áreas estratégicas nos indica los puntos fuertes y las fortalezas específicas de la empresa. Así pues, al examinar el potencial estratégico de una empresa, es necesario identificar no sólo los grupos básicos de recursos, sino también las funciones de las actividades de la organización.

La segunda fase del procedimiento de análisis del balance estratégico debe centrarse en una evaluación exhaustiva de las funciones empresariales de la empresa mencionadas anteriormente sobre la base de los recursos previamente seleccionados. La evaluación debe basarse en grados de intensidad. La mayoría de las veces se trata de una escala de cuatro o cinco puntos. El siguiente paso en esta fase es sumar y calcular una media aritmética basada en las puntuaciones otorgadas anteriormente.

La tercera etapa tiene por objeto identificar tanto los puntos débiles como los puntos fuertes de la organización, utilizando para ello un cuadro comparativo que incluya tanto las valoraciones positivas como las negativas. A continuación, gracias a este cuadro, podemos determinar el balance-evaluación global de la empresa, lo que nos permitirá determinar sus cambios estratégicos y esbozar en qué dirección deben ir nuestras decisiones sobre la actividad futura de la empresa.

Resumen

El balance estratégico de la empresa es una herramienta que no sólo nos permite analizar exhaustivamente nuestra empresa, sino que también nos ayuda a tomar decisiones empresariales que centran nuestra atención en mejorar las operaciones de la empresa. Optimizando nuestra empresa de este modo, podemos aumentar nuestros beneficios o recuperarnos de la crisis que azota a nuestra empresa. Sin embargo, es importante recordar que sólo existe un método de evaluación del que deben extraerse las conclusiones oportunas. El balance estratégico es una herramienta tan compleja que su aplicación es muy exigente, por lo que hay que tener en cuenta el coste bastante elevado que supone llevar a cabo un análisis de este tipo. Para que este análisis sea cualitativo, hay que contar con la contratación de especialistas de alto nivel que se ocupen de este tema. Recordemos que la estrategia de la empresa es la base, y las decisiones que tomemos pueden perturbar o reforzar esta base.

Natalia Marchelewicz

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